pues yo te lo digo, y no es por regalarte el oído... Las cosas irán a mejor, seguro.
Echa la vista atrás y recuerda cómo era todo antes. Algo has progresado. Eso quiere decir que ellos han vencido parte de su miedo y ahora que ven que no ha pasado nada extraordinario, poco a poco irán cediendo un poquito más.
Eso sí. Cada gato tiene su carácter. Si Vidilla es miedosa, siempre lo será, y su relación con los otros dos vendrá condicionada por ese miedo.
Podemos intentar una cosa, a ver qué tal: cuando llegues a casa, deja un ratito en la misma habitación a Vidilla y a uno de los dos mayores, no a los dos a la vez porque se harán fuertes, pero sí a uno de ellos. Lo más seguro es que Vidilla salga corriendo a esconderse, pero pienso que el otro al estar solo no le atacará con tanta seguridad. Si el primer día que lo hagas ves que no es demasiado catastrófico (se bufan, se gruñen, se escupen, se amenazan, se estufan, se pegan, pero no hay ensañamiento) pues prueba a hacerlo todos los días un ratito. Con esto conseguirás además que el que esté con Vidilla entre después a sus aposentos con el olor de ella y el otro que se ha quedado solo pues poco a poco irá también admitiendo como bueno ese olor.
En fin. Que es difícil. Pero me admira tu constancia y tu paciencia. Sé lo que es sentirte como si tu vida fuera una sucesión interminable de "levantarse-gatos-trabajar-gatos-limpiar casa-gatos-acostarse", pero a la larga todo se irá suavizando, ya verás.
Un abrazo fuerte y espero que reconfortante
