Pues me ha sobrao media hora

Cruzar la calle, en Argel, es una de las experiencias más escalofriantes que se pueden tener, especialmente al principio: luego le encontré su morbo
Como no hay semáforos (y los que hay no se respetan) y todos los coches parecen intentar escapar de Argel y van a toda castaña, cruzar una calle tiene su método. Primero, tienes que caminar de manera decidida y rapida pero sin correr: no te vas a parar bajo ningún concepto. Segundo, te quitas las gafas de sol y miras a los ojos de los conductores que se acercan a toda leche hacia ti y (este punto es fundamental) pones cara de mala leche, o, como yo decía, "cara colonial". Entonces se paran

Luego las compras. En Argel puedes encontrar: la tienda oficial y las imitaciones. Y entre estas, hay como 3 clases de producto: la muy buena imitación, la regular y la penosa. La tienda oficial es tan cara o más que aquí (unos Levi's en tienda oficial costaban unos 80€), pero en el mercadillo los encontré, con pequeñas taras, por 10€. De igual manera: puedes comprar una excelente imitación de un bolso de Louis Vuiton por 20€, y una muy mala por 5€.
La moneda oficial es la dinar y el cambio ronda el 1 a 10 (para ser exactos, el 1 a 11). El cambio es un 10-15% más favorable en puestos clandestinos (mercadillos) que en los bancos. Todo es papel y apenas circula moneda, y en cuanto llevas encima 4 duros tienes que ir a lo Jesus Gil, con los billetes ligados con una goma de esas de pollo: una sensación desconocida

El alcohol es escaso y caro. Los muy buenos restaurantes y hoteles sirven vino (argelino, claro, y el rosado tiene de rosado el nombre) y cerveza. En los hoteles puedes, además, hasta pedir algún whisky, pero el Cardhu argelino no es el Cardhu hispano, así que un Jb con cola y a correr. No es que se eche de menos, pero un copazo alguna noche, apetece.