Ante todo, muchísima paciencia, no intentéis acelerar ni forzar el proceso. Por otro lado, lo que le pasa a este pequeño es absolutamente normal. Se trata de un bebé que de repente se ha quedado sin nada de lo que conocía y ahora se encuentra en un sitio extraño con personas extrañas, está muerto de miedo.
No intentéis tocarlo, no intentéis cogerlo, no lo obliguéis a nada. Tampoco me parece aconsejable que le taponéis los escondrijos, ya que le estáis quitando los pocos sitios en los que puede sentirse seguro. Lo ideal sería que lo dejaseis tranquilo en una habitación hasta que se acostumbre a vosotros.
El Feliway es un producto que imita las feromonas faciales felinas, a mí siempre me ha dado grandes resultados. Yo lo usaría en spray por toda la casa, como si fuera un ambientador, dos pulverizaciones por habitación cada 12 horas (incluso en las habitaciones que no ocupe el gato). Sobre las Flores de Bach mejor que os aconseje alguien más experto que yo.
El gatito necesita refuerzos positivos, asociar vuestra presencia a cosas buenas y agradables. Acomodadlo en una habitación y, cada vez que entréis a verlo, llevadle algo rico de comer (latita, jamón, etc.) y dádselo sin acercaros a él (con ayuda de una tabla, por ejemplo).
Intentad jugar con él a distancia (plumeros, cordones, cañas, etc.), el juego es muy importante para los gatos, sobre todo en un cachorro tan pequeño, y además refuerza los vínculos sociales. Pero sobre todo no le forcéis a nada y no intentéis tocarlo, él ya se acercará a vosotros cuando empiece a perder el miedo.
Y paciencia... toneladas de paciencia.
