Pues nada, esta mañana sigue enfadado, algo menos pero no ha venido a saltar encima mía cuando ha sonado el despertador como hace siempre. En cambio mi Salem está más pegajoso que de costumbre, se ha pasado la noche dándome cariños (no he pegado ojo).
Estos gatos me dejan a cuadros...
Igualito que lo que me hacían a mí

La explicación era tal que así:
Los gatos se creen que las personas somos gatos grandes

,y si ocupas el primer lugar en la jerarquía los gatos ven como un privilegio el ser el más cercano a ti.
No sé si será verdad,pero ahí queda.