Oyama es una gatita de tamaño pequeño, blanca y negra, que debe andar por el año de edad. Hace cosa de un mes, su dueño, una persona mayor, enfermó y tuvo que ser trasladado al hospital. Durante este tiempo un vecino se encargaba de darle de comer. Nada más. Oyama se escondía, aterrorizada y sin comprender por qué no volvía su amigo.
No va a volver ya que no puede valerse por sí mismo y debe ser ingresado en una residencia lo que le queda de vida.
A Oyama los vecinos pensaban echarla a la calle a escobazos. Su dueño pidió ayuda y nosotras no pudimos hacer más que recogerla. Tardamos casi una hora en poder meterla en el transportín ya que, en un estado de pánico extremo, no hacía sino bufar e interntar atacarnos. De ahí su nombre, Oyama, demonio en japonés.
Desde el domingo está en una jaula de una clínica veterinaria. No come ni bebe. Está muerta de miedo. Necesita con urgencia una casa de acogida o adopción (por pedir...) ya que la tenemos que sacar de la clínica.
Enseguida fotos.
Ayúdala.
www.ojatican.orgojatican@ojatican.org670 953 709 (a partir de las tres de la tarde)