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Autor/a Asunto: ¿mi gata puede adivinar que se va de casa?  (Leído 1775 veces)
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ausente ausente

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12-06-10, 19:37

Mensajes: 8


« en: 13-06-10, 11:17 »

Hola a tod@s,

Es mi primer mensaje aquí después de unos días leyendoos, intentando conseguir respuestas a mis dudas sobre un caso que tengo con mi gata. Es digno de estudio psicológico. Después de mucha lectura creo tener algún indicio, pero me gustaría que alguien que tuviera más años de experiencia con gatos (no como yo que sólo tengo 5 años, y con un solo animal), pudiera ayudarme. Os cuento:

Tenemos una gata desde hace 5 años, recogida de la calle, casi recién nacida, la cual se ha criado con mi ex-mujer y conmigo y está muy arraigada a nosotros.
Desde hace ya un tiempo estamos separados, y decidimos que finalmente la gata me la quedaría yo. De momento la niña sigue viviendo en el piso donde hemos estado casi todos estos 5 años con nosotros, con mi ex. Ella en breve dejará este piso y yo ya lo hice hace algunas semanas.

Concretamos el día exacto en que me la llevaría. El día antes, al piso llevamos el transportin que hemos usado para llevarla al veterinario 1 vez al año, y en principio con él nunca ha habido problema. Normalmente está en casa de un familiar que tiene más gatos. Pero como digo, lo llevamos el día antes al piso y como es norma, lo abrimos y nada más abrirlo se acerca y se mete adentro, como si fuera una caja de zapatos o una bolsa grande del Super. Le encanta meterse dentro.

Al día siguiente, día en que iría a por ella para llevarmela, por la mañana estaba tranquila, pero al mediodia, un par de horas antes de llegar yo, su comportamiento cambió, con bufidos y muy nerviosa. Así se la encontró mi ex al llegar a casa. Alternaba entre escondiéndose y de vez en cuando corría hacia los pies (como si no quisiera que te fueras) con bufidos.
Era como si por un lado tuviera miedo a algo, le provocaba histeria o alteración, y por otro no quisiera verse sola.

El transportin seguía ahi abierto, y por momentos parecía que los bufidos iban hacia él, como si fuera el culpable de su nerviosismo, pero otras veces los bufidos iban claramente dirigidos a mi. Curiosamente, también mauyaba, sobretodo cuando llegué a casa, como si de alguna manera me diera la bienvenida y se alegrara de verme (ahora me ve cada X días), pero a la vez me dejara claro que estaba enfadada (o nerviosa).

Intenté jugar con ella, con pelotas, plastiquitos...etc pero no tenía ganas d ejugar. Le di jamon york, y se lo comió pero al cabo del rato, y viendo que yo llevaba un rato sin moverme en el sofá. Después se quedó sentada en un rincón de la cocina, sin salir de ella.

Creo que he explicado todos los detalles de lo que ha ocurrido. Sobra decir que no me llevé, preferí dejarlo estar y dejar que se tranquilizara e intentarlo otro día. Una vez me fui, algo más tranquila la dejé, y luego mi ex me confirmó que estaba bien a la noche, como si no hubiera pasado nada.
Decir que este tipo de comportamientos sólo lo ha tenido un par de veces en estos años, al entrar algún gato en casa. En este caso no se metió ningún animal por eso mi desconcierto. Sólo una vez pasó algo parecido al venir de casa de un familiar, que hizo limpieza y volvió a casa quizás con olor a otros gatos de esa casa (supongo con olor de orina de ellos).

Entonces mis dudas son: si el día anterior el transportin no era problema, ¿qué hizo al dia siguiente, y estando sola, que se pusiera de esta manera?
Pudo detectar el estado de ánimo de mi ex, antes de que llegara a casa, y le hiciera tener desconfianza con esa reacción?

Sé que los gatos son muy inteligentes, y mi gata más aún si cabe, pero tanto como para saber que me la llevo y no le apetece salir de donde fue su territorio casi toda su vida? Y además ese descontento justo un par de horas antes de que yo llegara, y estando sola en casa?
He pensado que a lo mejor ha sido coincidencia, y algo pasó estando ella sola que la asustó, pero casi que lo descarto, porque somos conscientes de cosas que han pasado estando sola y que la han asustado y su reacción al llegar nosotros es la de pedir mimos y no reaccionar en plan violenta.

Ojalá alguien me pueda orientar para afrontar esta situación sin que ella sufra y lo pase tan mal. Entiendo que al cambiar de casa pueda verse desorientada y mal, pero antes de salir no. Supongo que ella puede intuir algo, pero no saber exactamente lo que pasa.

Gracias a todos, y perdonad el rollazo que he soltado.
Un saludo.
 
ausente ausente

Migateando desde
31-01-05, 14:32

Mensajes: 1.053



« Respuesta #1 en: 14-06-10, 08:20 »

Puede que se mezclaran varias cosas:

-Enfado contigo por irte. De mis dos gatis, cuando vuelvo de vacaciones uno de ellos está mosqueado un par de horas. No llega a bufarme, pero si intento acariciarle se queda solo unos segundos y luego se aparta. (Normalmente es un gato-balleta que siempre quiere mimos y mas mimos). Y al mismo tiempo, no me pierde de vista y me sigue de habitación en habitación, como para asegurarme de que no me doy de nuevo a la fuga.

-Nerviosismo y alteración por los cambios que ha habido en su entorno en los últimos días, incluido por supuesto que tu no estés de continuo.

-Nerviosismo vuestro, especialmente de tu ex. Presupongo que aunque hayais decidido que tu te quedas con la gata, tu ex también está encariñada con ella y le apena que se marche. La gata nota su nerviosismo y su pena y anda bufandole a todo, por si esa fuera la causa.

Lo de que bufara al transportín: Es un elemento extraño a lo habitual, así que por si acaso le bufa.

Es curioso, pero tu gata está mostrando prácticamente la misma reacción de los niños muy pequeños en las mismas circunstancias. Enfado mezclado con miedo y necesidad de seguridad y cariño.

En cuanto a llevártela o no: En mi opinión, si lo habeis decidido así, hazlo ya. No es bueno alargar la tensión para ninguno de los tres. Por supuesto, la gata va a pasar unas semanas duras para adaptarse a su nueva casa (son animales territoriales, y los cambios suelen descolocarles) Pero con tiempo, se acostumbrará a su nuevo entorno, como os acostumbrareis tu y tu ex.

Procura llevar contigo algo que huela mucho a ella (mantitas, telas, etc), sus jugetes.... Frota las pareces a dos palmos del suelo con tejidos que tengan su olor (Así marcas ligeramente la nueva casa como "su propiedad", como lo hacen ellos cuando se frotan con las paredes y objetos) y preparale si es posible un rincón seguro y cómodo, alejado del paso, para que se vaya adaptando (si acostumbrais a dejarla dormir con vosotros, el dormitorio, por ejemplo). Hazle muchos mimos, por una vez dale comida que le guste a menudo (los gatos no son muy complicados, y la pancita llena de cosas ricas suele hacer maravillas con sus nervios, si no se han crispado tanto como para dejar de comer). Y paciencia.
 
ausente ausente

Migateando desde
12-06-10, 19:37

Mensajes: 8


« Respuesta #2 en: 14-06-10, 19:41 »

Chus, me parece muy interesante tu contestación, y te lo agradezco.
Si me lo permites, te respondo sobre tu propio mensaje.

Muchísimas gracias.

Puede que se mezclaran varias cosas:

-Enfado contigo por irte. De mis dos gatis, cuando vuelvo de vacaciones uno de ellos está mosqueado un par de horas. No llega a bufarme, pero si intento acariciarle se queda solo unos segundos y luego se aparta. (Normalmente es un gato-balleta que siempre quiere mimos y mas mimos). Y al mismo tiempo, no me pierde de vista y me sigue de habitación en habitación, como para asegurarme de que no me doy de nuevo a la fuga.

No es el caso, y me explico. Llevo algo más de 1 mes fuera de casa, pero siempre voy a verla una vez por semana, durante toda una tarde. Me recibe como si no hiciera 7 días que me fui, como si me hubiera ido por la mañana para trabajar y volviera en ese momento. Me maúlla saludándome, se restriega sobre mi, se revuelca por el suelo demostrando su alegría por verme, corre por la casa y va a por sus juguetes para enseñármelos y que se los tire para traermelos corriendo. Juega conmigo, come del jamón que le pongo, y me lo agradece como siempre. Incluso se echa un ratito encima mío y duerme una siestecita mientras yo veo la tele en el sofá.
Es decir, su actitud es de alegría por verme. No es de reproche por irme. Siempre fue así, tanto conmigo como con su "mami" (mi ex), cuando nos fuimos varios días de vacaciones. A la vuelta hemos recibido a alguien que nos quiere y que nos ha echado de menos sin represalias.


-Nerviosismo y alteración por los cambios que ha habido en su entorno en los últimos días, incluido por supuesto que tu no estés de continuo.
No puedo discutirlo, pero aparentemente, y por lo que me cuentan, la gata actúa de una manera normal en este tiempo de separación. Mientras esté con uno de los dos, ella está bien, aunque lógicamente su momento más feliz es cuando estamos los dos. Pero no hemos detectado esa posible "alteración" que podría ser normal en un caso como el nuestro.

-Nerviosismo vuestro, especialmente de tu ex. Presupongo que aunque hayais decidido que tu te quedas con la gata, tu ex también está encariñada con ella y le apena que se marche. La gata nota su nerviosismo y su pena y anda bufandole a todo, por si esa fuera la causa.
Sí, estoy de acuerdo que sea posible esto, pero según me cuentan el bufar y ponerse así de arisca fue el día que yo me la llevaba y un par de horas antes de que yo llegara. Incluso mi ex dice que ya se la encontró así, por lo que ella sola se puso "mal". Raro, pero parece que fue así, yo no puedo confirmarlo porque no estaba allí hasta dos horas después.
En este plan mi gata sólo se ha puesto así dos veces, y ha sido por llevarle otro gato a casa. En 5 años sólo ha sido así por este motivo


Lo de que bufara al transportín: Es un elemento extraño a lo habitual, así que por si acaso le bufa.
Sí, también estoy de acuerdo. Una vez que bufa a todo, el transportín también lo paga, pero qué raro que el día anterior y por la mañana estuviera en casa, abierto, y que ella no lo considerara nada amenazador, ¿no crees? Incluso "jugaba" con él metiendose dentro...como siempre ha hecho.
¿por qué ese cambio tan repentino y supuestamente sola en casa si nunca había hecho eso?


Es curioso, pero tu gata está mostrando prácticamente la misma reacción de los niños muy pequeños en las mismas circunstancias. Enfado mezclado con miedo y necesidad de seguridad y cariño.
Sí, pero lo que no me cuadra es que sea mes y pico después de yo irme (porque la separación ya se hacía aún viviendo juntos) y sólo durante unas horas...las horas en las que yo iba a ir a casa a llevármela.

En cuanto a llevártela o no: En mi opinión, si lo habeis decidido así, hazlo ya. No es bueno alargar la tensión para ninguno de los tres. Por supuesto, la gata va a pasar unas semanas duras para adaptarse a su nueva casa (son animales territoriales, y los cambios suelen descolocarles) Pero con tiempo, se acostumbrará a su nuevo entorno, como os acostumbrareis tu y tu ex.
Totalmente de acuerdo, y así lo tengo en mente. Y soy consciente de que en la nueva casa hay una "segunda fase" del plan. El problema es que "llevármela ya", y más sabiendo que hubo un intento y no se pudo hacer, es difícil si se vuelve a repetir el mismo numerito de la semana pasada.

Procura llevar contigo algo que huela mucho a ella (mantitas, telas, etc), sus jugetes.... Frota las pareces a dos palmos del suelo con tejidos que tengan su olor (Así marcas ligeramente la nueva casa como "su propiedad", como lo hacen ellos cuando se frotan con las paredes y objetos) y preparale si es posible un rincón seguro y cómodo, alejado del paso, para que se vaya adaptando (si acostumbrais a dejarla dormir con vosotros, el dormitorio, por ejemplo). Hazle muchos mimos, por una vez dale comida que le guste a menudo (los gatos no son muy complicados, y la pancita llena de cosas ricas suele hacer maravillas con sus nervios, si no se han crispado tanto como para dejar de comer). Y paciencia.
Muchas gracias. Grandes consejos, sin duda. Los tendré todos en cuenta. Lo de la comida, ya te digo que no constará nada, si algo hemos ido haciendo por costumbre es darle su cenita de jamón york como premio por ser ella, por estar con nosotros y por alegrarnos la vida como lo ha hecho.  No ha sido nunca necesario que hubiera nada especial. El premio lo tenía siempre por estar ahí. Smiley
 
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