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A mi Katy

Irene Villa. Zaragoza

Mi Katy, mi niña... Por qué te has ido tan pronto. Recuerdo el día de mi décimo cumpleaños; mi padre me había prometido un gato porque siempre les decía que quería un animal. Ese día salimos buscando uno y al final te encontré en una clínica veterinaria. Tenías un mes y medio, eras tan chiquitina y guapa...

KatyDesde entonces has sido la reina de la casa, y de cualquier sitio adonde fueras eras la dueña y la consentida de todo el mundo, mi consentida. Has sido una más en la familia, y así sentimos tu pérdida.

Mi vida, mi nenita... Nos has hecho tan felices, y espero que tu también lo hayas sido. Pero la insuficiencia renal pudo contigo, mi chiquitina, con 9 años solamente... Tus riñones no funcionaban bien, y cuando te llevamos de urgencias y te ingresaron ya dijeron que no había remedio. Tenía que hacerme a la idea de que habría que ponerte la inyección. Quién me lo diría cuando tres semanas antes le decía a una amiga que no sería capaz de decidir eso, porque ella tuvo que hacerlo con su perra; quién me lo iba a decir.

Estuviste cuatro días ingresada; qué largos se me hicieron, parece que ha pasado un mes. Cómo sufría de pensar lo mal que lo estabas pasando, mi niña. Todos los días iba a verte, a darte ánimos, a hacerte mimos y a recordarte que te quiero, y tú te alegrabas de que fuéramos a verte, aun estando tan malita. Siempre has sido tan buena...

KatyPero el último día que fui a verte no quería despegarme de ti. Me dijeron que el siguiente sería el último, que no había solución y que no mejorabas. No olvidaré tu carita viéndome marchar, mi bebé... Pobrecita mía, lo que daría yo por no hacerte sufrir.

Y a la mañana siguiente me despertó mi padre. Le dije que ya me levantaba para ir a verte, pero él se quedó mirándome en silencio. Le pregunté qué pasaba un par de veces, pero no contestaba. Entonces lo supe todo, y los dos nos echamos a llorar, mi niña linda, tu cuerpecito no había aguantado más esa enfermedad... Lo que más me hubiera gustado es estar a tu lado, para que al menos no te sintieras sola en ese momento.

Entonces quería verte, y fuimos a verte. Te tuve entre mis brazos sin querer soltarte, no quería separarme de ti, sabía que nunca más podría acariciarte, ni besarte, ni ver esa carita tan guapa.

Cómo te echo te menos, todos te echamos de menos. La casa está vacía sin ti, Katy, nada es lo mismo. Aún me parece verte en cualquier rincón de la casa. Cuando me levanto por la mañana espero verte sentadita en la puerta de mi cuarto para saludarme, o cuando vuelvo a casa verte esperándome en la puerta, pero ya no estás... Ya no vienes cuando comemos a beber agua de los vasos, ni cuando nos duchamos a beber del agua que cae, o a tumbarte encima de mis apuntes cuando estudio... Ni nos pedirás que te cambiemos el agua del comedero cada mañana, ni te veremos bebiendo agua del grifo...

KatyNunca olvidaré la sensación cuando me dabas esos besitos tan dulces, dulces como tú lo eras, humedeciendo tu lengüa áspera. Son tantas cosas que no terminaría de contar.

Me resulta difícil asimilar que ya no estás aquí, mi niñita guapa. Nunca te olvidaremos. Han sido nueve años inolvidables, cada momento contigo era felicidad. Siempre te llevaré conmigo, mi amorcito, aunque te has llevado parte de mí. Nos veremos. Siempre serás mi niña, mi bebecito... Recuérdalo. TE QUIERO MUCHO.

De tu mamá Irene, y el resto de la familia: Laura, Fabio y Marga.

P.D: He leído varios homenajes y algunos coinciden en esta enfermedad. Es frecuente en gatos (y más en persas, como Katy). En general no tiene remedio, puesto que no se hacen trasplantes en medicina veterinaria, pero se les puede dar una buena calidad de vida si se coge la enfermedad a tiempo. Es difícil, puesto que yo no me di cuenta más que un par de semanas antes de todo esto. El gato suele tener dificultad para orinar, a veces incluso con sangre, se lamen mucho esa zona y cambia su comportamiento (buscan sitios oscuros, se les ve más tristes, dejan de comer...). Bueno, espero que sirva de algo. Mi niña Katy, siento no haberme dado cuenta antes, siento tanto que lo hayas pasado mal tus últimos días... Perdóname, mi vida. Solo espero el día en que pueda volver a abrazarte y no soltarte nunca más. Te quiero mucho mucho mucho. No habrá otra como tú, mi peluchito lindo..., mi todo.

22-04-2008