Inicio » General » Cuando dormimos a Lola se nos rompió el corazón

Cuando dormimos a Lola se nos rompió el corazón

Beatriz

Hoy es un día horrible: hemos tenido que dormir a nuestra gatita Lola. Se la traje a mis padres un día de noviembre de hace dos años. La cogí de la calle, la habían abandonado cuando ya era una abuelita. Era un día lluvioso y Lola estaba muy mojada. La sequé con una toalla y la llevé a la veterinaria. Todavía no sabía dónde la iba a dejar, pues yo tengo un perro que no acepta a las gatas adultas, pero me daba igual, lo pensaría sobre la marcha.

La veterinaria y yo pensamos que estaba preñada, puesto que estaba muy gordita, así que decidimos quitarle los gatitos y esterilizarla. Cual fue nuestra sorpresa cuando me dice que lo que tiene es un gran tumor y que hay que extirparlo. Así lo hicimos y a la semana Lola estaba perfecta. La llevé a casa de mis padres y allí se quedó.

Lola era una gran señora, elegante, hermosa y muy dulce. Se fue ganando la confianza de toda la familia. Mi madre la adoraba, hablaba con ella como si fuera su amiga, la quería con locura. Mi hermana dormía con ella y la acariciaba sin parar. Yo iba todos los días a darle de comer y limpiarle las piedritas. Eramos felices de ver a Lola feliz.

Pero hace unos días Lola dejó de comer, dejó de ser feliz. La llevé a la veterinaria y tuvimos que tomar una decisión. Estuvimos mi hermana y yo despidiéndonos de ella. Fue solo un momento. Mi preciosa Lola dejó de existir y mientras se dormía a mi hermana y a mí se nos rompía el corazón.

07-12-2010