Inicio » General » Gracias por cambiar mi vida

Gracias por cambiar mi vida

Jara. España

Voy a contar la historia de mis gatos y de cómo esta página me cambió la manera de ver las cosas. Desde pequeña me han entusiasmado los gatos, pero en casa nunca me dejaron tener uno, y nadie de mi familia compartía mi afición. Solía coger comida de casa para llevarla a gatos callejeros, a los gatos del huerto de mi amiga, etc., ya desde los diez u once años, y ahora tengo bastantes más.

Hace unos cinco años una vecina de mi bloque, amiga de mi madre, tenía que desprenderse de su gata Kyra de seis meses de edad porque su marido tenía una enfermedad terminal, y el médico les dijo que el gato "la empeoraba" (consideración que en la actualidad desprecio y censuro por completo, pero que en aquel momento, y desde la ignorancia de quien todavía no había conocido de cerca a uno de estos animales, entendíamos como algo normal). Así que, como esta vecina de toda la vida sabía que a mí me gustaban tanto los animales, propuso que nos la quedáramos nosotros porque, en caso contrario, tendría que devolverla al huerto de la amiga que se la había regalado y lo iba a pasar mal (por supuesto sin vacunas, desparasitación ni esterilización).

Y accedimos. Su adaptación fue sencilla, a pesar de que la gata había estado mucho sola y no era excesivamente cariñosa, pero se apoderó del corazón de toda la familia en cuanto entró por la puerta. Nos parecía la gata más guapa del mundo, la más lista, etc. (el primer gato siempre es el primer gato, jeje), así que pensamos que podría tener gatitos y "quedarnos uno y regalar los demás".

Mirando por internet encontré esta página, y decidimos preguntar en el foro cómo había que proceder para juntar dos gatos para el apareamiento. El novio iba a ser el gato de los padres de mi cuñado, una mezcla de gato persa con no sabemos qué porque fue recogido de la calle, pero eso es otra historia; y cuál fue la sorpresa de toda mi familia cuando vimos que en el foro nos habían contestado muy duramente, censurándonos por querer hacer criar dos gatos cuando había tantísimos abandonados, maltratados, viviendo en perreras y en la calle, etc.

Así que eso nos dio que pensar, y aquí es donde tengo que agradecer a esta página (y muchas otras de asociaciones y protectoras) que nos hiciera abrir los ojos, ver la realidad de los miles de gatos que necesitan una casa, los miles de maltratados y abandonados y vejados y sacrificados en las perreras, en fin, el infierno absoluto... Y nos dimos cuenta a tiempo de que no teníamos que cruzar a nadie, pero sí que podíamos hacer mucho por ayudar a tantos animales que se encuentran en situaciones horribles.

Así que a partir de ese momento empezamos a dar de comer a las colonias callejeras, aunque vivo en una ciudad muy pequeña donde no hay control de colonias ni nada; hemos recogido hasta dieciséis gatos de todas las edades (desde crías con los ojos cerrados y de biberón cada tres horas hasta gatos adultos con medio cuerpo arrancado por el motor de un coche...), con infecciones en ojos y orejas, con insuficiencia respiratoria, con parásitos internos y externos, desnutridos, deshidratados, etc.; les hemos dado vacunas y medicación, les hemos hecho pruebas y las esterilizaciones pertinentes, y por supuesto les hemos dado amor y cariño a raudales, sobre todo mi madre, que no se había acercado a un gato en su vida y que ha sido la mejor enfermera y "mamá" de todos ellos, poniéndose el despertador por las noches para repartir biberones, antibióticos o lo que fuera.

Siete de estos ángeles forman parte ahora de nuestra familia (aparte de Kyra, claro, están Lucy, Shyba, Tina, Lula, Tufo, Musa y Fresca); el resto están repartidos por todos mis tíos, primos, amigos, y tienen la vida digna y cómoda que se merecen, porque todos fueron encontrados en situaciones bastante extremas y lo habían pasado fatal...

Así cambió mi concepto y el de mi familia con respecto a estos animales tan maravillosos, que lo dan todo y no piden nada a cambio, y yo sigo alimentando a los gatos de la calle e intentando ayudar a todo el que me encuentro. Ojalá pudiera ayudar económicamente a todas las asociaciones y voluntarios que hacen esta labor tan grande, o ayudar como casa de acogida, pero mi situación económica en la actualidad es bastante mala; además vivo en un piso alquilado de 35 m con dos de mis gatas (en el cual, por supuesto, no dejan tener animales...) y solo rezo porque cada vez que salgo a la calle no me encuentre a otro gato que necesite ayuda (aunque sé que si es así lo cogeré y lo ayudaré como he hecho con todos, y luego veré cómo me apaño, como siempre).

Por eso animo a todo el que pueda a ayudar como sea, con casas de acogida o económicamente, a que lo haga sin pensar, porque estos animales se lo merecen, y gracias a páginas como esta te puede cambiar la visión de las cosas. Por eso he contado mi historia, por si alguien se encuentra en mi situación de querer hacer criar a su animal. Por favor, no lo hagan. Hay miles de animales que se merecen una vida mejor y es facilísimo adoptarlos. Les animo a todos a probar a hacerlo y nunca se arrepentirán. ¡Ellos se lo merecen!

30-06-2010