Inicio » General » Oh querida Minisú

Oh querida Minisú

Andrea. Costa Rica

Aproximadamente en enero de este año, como a las 4 de la madrugada, toda mi familia se despertó bajo los terribles maullidos de un pequeño gatito de unos tres meses de edad que se había infiltrado en el cielo raso de la casa por un pequeño agujero del techo.

MinisúMi hija mayor y mi esposo a esas horas de la mañana estaban tratando de bajar, usando un silla del desayunador, a quien ellos creían era Susi, la primera gata que adoptamos y que llegó a casa con tan solo un mes de nacida.

Sin embargo, cuando mi hija abrió un tragaluz y se subió a la silla que sostenía el papá, casi se cae del susto cuando le saltó encima otro gato, muy parecido a ella, solo que más bebé. Transcurrida aproximadamente una hora, lograron bajarlo utilizando un poco de paté. Como yo tenía otros cinco gatos más, y tenía miedo por pulgas u otras plagas, la metimos en la transportadora de los gatos y la dejamos en otra habitación, con la idea de llevarla a la doctora para ver si estaba sana.

Resulta que sí, y aunque la dejé de nuevo en el patio a ver si se iba a su casa, pues parecía casera y no de la calle, decidió que quería quedarse en casa, ya que tardé más yo subiéndola al muro en el jardín trasero que ella subiendo al techo, entrando por el hueco de este y volviendo a hacer un escándalo descomunal dentro del cielo raso. Por supuesto, otra vez tardamos como una hora tratando de bajarla de nuevo de su refugio.

Era una gatita muy dulce, auque algo chichosa, es decir, a veces tenía muy mal humor. Como era muy parecida a Susi, mi hija pequeña decidió ponerle Minisusi y de cariño solo le llamábamos Minisú. Le gustaba dormir en la cama de mi hija mayor, la que la bajó del techo, y en uno de los sillones de la sala. Al ser una nena todavía le gustaba mucho jugar con los demás gatos, pero con Susi era otra cosa.

Susi ya era una gata adulta, y se volvió un tanto malhumorada, inclusive con los demás gatos, ya que es demasiado territorial y no propiamente juguetona, así que podrán imaginar qué terrible combinación. Mini constantemente la buscaba para jugar y era muy mañosa para saber cómo molestar y darse a la fuga. Sin embargo, pese a que aún tenían de vez en cuando alguna que otra diferencia o rencilla, Susi y Minisú ya se llevaban mucho mejor, y con los otros gatos se adaptó casi desde el principio.

Al igual que mis otros gatos, fue vacunada, y estaba castrada. Era una gata muy feliz aquí con los demás, o al menos eso me gusta pensar. Sin embargo, últimamente había empezado a darse a la fuga de la casa cada vez que abríamos el portón del garaje, y por más que intentábamos atraparla se salía con la suya y se iba después de comer para volver cuando sentía hambre de nuevo, por lo general en la noche.

Ahora estamos muy dolidos, ya que el 14 de mayo de 2009, aproximadamente a las 7’30 de la noche, un vehículo motor atropelló a nuestra gatita Minisusi. Tenía como seis meses de vivir con nosotros. Te extrañaremos mucho, Mini, tu familia humana y tu familia felina, ya que tenemos otros cinco gatitos...

Adiós, nuestra querida Minisú. Descansa en paz.

11-06-2009