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Decir adiós

Hilda. Tabasco, México

Cuando decidí que Nina tuviera gatitos nunca imaginé lo difícil que sería alejarme de ellos, pero ese momento llegó y ayer le dije adiós al primero.

Nina tuvo cuatro bebés: Frijol (porque tiene una manchita en la nariz como un ollejo de frijol), Tigresa (ya que es atigrada), Loco (porque te mira con los ojos desorbitados) y Katy (anteriormente Anoréxica, pero mi madre suplicó que le cambiara el nombre). Me han hecho llorar, tener pesadillas y unos remordimientos horribles.

El Loco se fue ayer. Tardé más de un mes en atreverme a ofrecerlo, y casi casi le hago una entrevista completa a la chica que lo adoptó. Pero es mejor así, tendrá su espacio, será dueño y señor de su casa y ella le dará amor. Tengo el presentimiento de que será un gato feliz. Cuando lo llevé a su nueva casa tembló levemente al sacarlo de la jaula, pero después empezó a correr por todos lados, se limó las uñas en uno de los sillones y se puso en la ventana a disfrutar del aire. De repente me di cuenta de que yo no era tan indispensable para él, y de que, al parecer, esa casa le agradaba.

Hoy en la mañana le hablé a su nueva amita para decirle que tuviera cuidado y que no se le fuera a salir a la calle, por lo menos no hasta que se acostumbrara a su nuevo hogar. Sigo sintiendo el corazón apretado, pero sé que es lo mejor para él, y que también será lo mejor para Katy, a la cual ya también ofrecí. Para ella quiero a alguien muy cariñoso, tal vez una niña, alguien que la acaricie mucho, pues Katy es demasiado mimosa.

Realmente es difícil dejarlos ir; es tan grande la responsabilidad que le dije a la chica que, si no podía en algún momento con él, me lo entregara de nuevo, sin importar el motivo o el tiempo que hubiera pasado.

Nina parece saber qué pasa. No ha buscado a Loco, solo me vio entrar con la jaula vacía, se acostó en la cama a mis pies y ahí se quedo toda la noche. Sus hermanos intentaron encontrarlo dentro de la jaula, pero no pudieron.

Un consejo: si tienes corazón de pollo, si lloras al ver una película, si eres sentimental, mejor no dejes que tu gata se cargue, opérala y sé feliz haciéndola feliz, porque es muy triste ver irse uno a uno a sus hijos; o más que triste, frustrante, y te da un sentimiento tan grande que mi consejo es que mejor que no los tenga.

31-07-2003